Impagable
Viernes, Marzo 27th, 2009Kevin Smith, el director de “Clerks”, nos cuenta su experiencia en Hollywood.
Casta de productores donde los haya.
Kevin Smith, el director de “Clerks”, nos cuenta su experiencia en Hollywood.
Casta de productores donde los haya.
Canon parece apostar por las DSRL con opción HD, en este caso la nueva 500D Rebel.
Pero en este caso la cosa es de cachondeo: opción 1080 ¡a 20 fps! ¿Qué cadencia es esa, de dónde sale semejante mamarrachada? Me parece tan estúpidamente comercial, que no me merece la pena comentar esta cámara.
Vale que nos cuelen los 30fps en la Betty, pero aquí ya se han pasado. Por lo que sé, la marca Canon da más calidad cuanto menos cifras tiene su modelo: 500D < 50 D < 5D, pero la lógica nos dice que, por necesidad de fabricación, parecen ser el mismo hardware con distinto sensor y capadas por firmware. ¡Si hasta la 40D se puede hackear para obtener vídeo! Luego vista la Betty, esta está vista (un sensor más pequeño y poco más).
Segmentar el mercado
A la gente del vídeo profesional esto no les sorprende. Sony o Panasonic tiene la costumbre de sacar la misma cámara a la que quitándole tarjetas u opciones convierten en varios modelos. Esto es lo que se conoce como “segmentar el mercado”.
Lo que se pretende son varias cosas. Una, que parece tonta pero no lo es tanto, confundir al comprador, que duda en elegir un modelo u otro, y al fin opta por el más caro por si acaso. Otra, sobre todo en el segmento bajo y las domésticas, igualmente absurdo pero eficaz: llenar los anaqueles de las tiendas, que son finitos. Si en la sección de la FNAC caben veinte cámaras, y Sony coloca 5 y Panasonic otras 5, quedan 10 para el resto. Lo mismo vale para las tiendas on line. Por último, está lo que se llama “segmentar el mercado”, que es ofrecer una solución distinta casi a cada posible cliente potencial. No hay un sólo perfil de cliente, sino un puñado de ellos, que se guían unos por la calidad técnica, otros por el coste, otros por el diseño y otros por lo que le dijo su primo. Así que en vez de sacar un modelo, sacan cinco (iguales pero distintos) y aparentemente contentan a todos.
I+D y el dinero.
Pero hay otra razón comercial. Hoy en día probablemente se pueda ofrecer una calidad bestial, superior con creces a lo que ofrece el mercado actual. Porque hace años ya que la tecnología ha superado al marketing. Pero los responsables financieros se encuentran que no pueden amortizar las inversiones de anteriores desarrollos, así que ofrecen los avances con cuentagotas. Ése es el caso del la Betty, por ejemplo. Dentro tiene la tecnología que Canon irá sacando en los próximos años, o, si la competencia achucha, en los próximos meses. Y seguro que ya está en producción su recambio, muy superior, que saldrá en cuanto hayan exprimido todo lo que pueda de éste.
En fin. ¿debemos quejarnos? La verdad es que si miramos cinco años atrás, tanto en foto como en vídeo, hoy se pueden comprar equipamientos excelentes a precios increíblemente bajos. Uno siempre quiere más, pero la pela es también la pela, y de algo tienen que vivir esos maravillosos ingenieros japoneses que nos dan tantas alegrías. Pero claro, si por segmentar mercado a un comercial listillo, sabiendo que no puede ofrecer 24 o 25 fps porque son cadencias más profesionales que los 30 fps de la Betty, se le ocurre la tontería de los 20 fps, pues entonces es que de Canon ya se puede esperar poco. ¿Alguien más (Pentax, Nikon, Sigma, Leica…) se anima?
Paciencia.
salu2
Lee en la edición digital de El País que ha habido una reunión secreta del Cine Español.
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Reunion/secreta/cine/espanol/elpepucul/20090326elpepicul_4/Tes
Un argumento que es cierto pero que también da miedo: hay muchas películas, es cierto. La cifra es un poco exagerada porque en 173 cabe de todo, desde el documental hecho por cuatro duros hasta la producción extranjera que busca una subvención o una licencia de exhibición. Este argumento lo llevo oyendo hace años…, pero siempre en boca de los mismos, de los que llevan veinte años chupando del bote de lo público. Y que quieren seguir viviendo, claro, ¿a qué otra cosa se iban a dedicar tanta gente sin talento? A ver con qué salen para mantener el chiringuito, después de aquello tan de risa de “productor independiente”…
(Por cierto que no hablo de ninguno que sale en la foto)
salu2
Del blog de Jordi Alonso (www.cine.com) tomo este link
A veces, no sé si el futuro me fascina o me da miedín…
Esta noticia referida al mundo de la prensa también se puede aplicar al mundo audiovisual:
También lo será, lo está siendo ya, para la televisión generalista, que vive, como la prensa, de la publicidad. Las empresas, los anunciantes, sólo contratan espacios publicitarios si ven que hay demanda en el consumidor, así que por un tiempo seguirá cayendo. No se extrañen si la crisis es larga, porque los años de crecimiento basados en el crédito duraron también mucho, como 15 años, dos o tres veces más de lo normal. Digo basados en el crédito porque para algunos esta sociedad opulenta se olvidó de distribuir la riqueza, que es la mejor y más estable manera de crecer, para distribuir el crédito, que sólo provoca inflación y afán de beneficios superlativos, que van parejos. Y ahora se paga.
Curioso pensar que algún periódico americano cierren la imprenta, pero no la edición on line. También ellos buscan su nuevo modelo de negocio.
El miércoles pasado finalizó el primer Curso de Producción y Flujos de Trabajo en HD y Cine Digital, que se ha celebrado en las instalaciones de Editrain en Barcelona durante las últimas trece semanas. Esta semana acudimos a visitar la casa de alquiler de cámaras Tatou, donde Jaume Obiols muy amablemente nos enseñó una amplia gama de los equipamientos acutales del mercado, explicándonos su utilidad y diferencias.
Y el miércoles acudimos a Apuntolapospo, la casa puntera de la tecnología de postproducción de Barcelona (y más sitios, ;-D). Allí Xavi Tribó nos enseñó las instalaciones dedicadas a composición, colorimtería y finishing, explicandonos el flujo de trabajo habitual en sus producciones.
Desde aquí agradecer a Jaume, Xavi y a todo el equipo de Tatou y de Apuntolapospo la deferencia y el tiempo que nos dedicaron. También a la gente de Editrain, (Verónica, Paula y Begoña, especialmente) por su labor.
Esta tarde, después de comer andaba dando una vuelta por las Ramblas, cerca de mi trabajo, cuando en la Plaza Real me encontré con este equipo de rodaje inglés:
Me acerqué a preguntarles, aprovechando que tenía mi Betty en la mano, y me comentaron que estaban haciendo un comercial, y que la cámara le daba unos resultados fantásticos. Como andaban con lío, no quise entretenerles, pero seguro que hubiera sido interesante seguir charlando. Lo de la minipercha con el micro, interesante. Sólo ví que les faltaba un casco para monitorizar. Bueno es saberlo.
Mientras unos disertan y teorizan sobre Betty, otros, simplemente, van haciendo…
salu2
Panasonic anuncia para junio una versión de su sistema de Cuatro Tercios DSLR con grabación en HD
Es sin un duda un nuevo paso en la “Amenza DSLR” frente a las costosas equipaciones de vídeo profesional. Como tal, hay que valorarlo. Pero, frente a los que se entusiasman pronto, habría que matizar.
En primer lugar, las Cuatro Tercios no es la gama alta de la fotografía de Panasonic. Este formato es un invento a medias con Olympus, que pretendía ser un paso intermedio entre las “bridge” y las auténticas DSLR. Su sensor en un poco menor que el APS, pero superior al 2/3 del vídeo tradicional. La ópticas que usan son específicas para ese formato, y si se colocan otro tipo de ópticas hay que contar con la multiplicación focal. En realidad, el HD con formato AVCHD (que usa un códec de compresión de vídeo H.264, igual que mi Betty) ya estaba presente en las compactas Lumix de gama alta (sobre los 500 euros de coste). Y el ACVHD que ofrece esta cámara no será el famoso Intra de las cámaras de video profesional de la misma marca, claro… Será un opción Interframe, de la que hace falta saber muestreo y bitrate para valorar cuál será su calidad final.
La ventaja que anuncia esta cámara es el uso de ópticas intercambiables y, sobre todo, de control manual de todas las funciones en vídeo. Esto sin duda la pondría en ventaja con Betty, y ha movido a la gente a persistir en la campaña por su liberación (aquí para firmar la petición). Sin embargo, dudo que Panasonic apueste realmente por incorporar en su gama alta de DSLR la opción vídeo, pues sería echar piedras a su segmento prosumer de vídeo. Confío más en Nikon, que no tiene intereses en el campo audiovisual y puede ver una gran oportunidad de ampliar clientela en cine y televisión.
Fuera de la ventaja del control manual y de la opción de elegir formatos (1080 y 720) y cadencias (de 24 hasta 60, lo que está muy bien), hay que notar que esta cámara ha caído en la “trampa” de los megapíxeles. Ofrece un total de 14 megapíxeles en el sensor (12 mpx activos). Esto es un atractivo para la clientela doméstica, pero el profesional echará de menos más Rango Dinámico. Hay que insistir que, a igual tamaño de sensor, Resolución (número de fotodiodos) y Rango Dinámico (tamaño del fotodiodo) son inversamente proporcionales.
Un rápido cálculo entre el área del sensor (17,3 x 13mm) y el número de fotodiodos (14 millones) nos da 16 micrones al cuadrado de área por cada fotidiodo. Betty, en este aspecto, ofrece casi 40 micrones al cuadrado, lo que sin necesidad de probarla uno puede entender que su rango dinámico no será muy grande. Por otra parte, su tamaño no se acerca al Super35mm, así que su profundidad de campo tampoco se le aproximará. Nada de “look” cine, a pesar del 24 fps. Por último, se anuncia con un precio desanimante: ¡1.500 euros! Más cara aún que la Nikon D90, siendo peor cámara de fotos sin comparación, y sin contar con la variedad y calidad en lentes de las DSLR auténticas.
La pregunta es: dado que en para 1080HD y 2K apenas necesitamos 6 megapíxeles (u 8 en una máscara bayer clásica de tipo GRGB), ¿por qué no darnos esa resolución y mejorar la latitud? Sin duda, este es quizás el mayor handicap de estas soluciones híbridas. Muchos megapíxeles venden más en la fotografía, pero nos sobran en el audiovisual. No se puede contentar a todos.
Releyendo foros encuentro una opinión bastante extendida y sólida: realmente, Canon precipitó un poco el lanzamiento de Betty, ante el anuncio de la Nikon D90. Betty puede dar más, (incluso 60 fps o más si usa la opción 720), pero falta ver si Canon decide dar el paso y liberarla antes de que el mercado la deje definitivamente fuera de juego.
salu2
Hoy el quisoco ofrecía una cierta unanimidad en las portadas, al menos aquí en Barcelona: en primera plana, el anuncio por parte la Generalitat de obligar a la exhibición de cine en catalán al menos en un 50%.
Como todas las noticias, y sobre todo si toca el (absurdamente) espinoso tema de las “lenguas periféricas” o co-oficales, se comenta de muy diveresas maneras:
El Mundo (que curiosamente lo saca en portada en la edición impresa, pero hay que rebuscarlo en la edición on line)
La realidad es que en Cataluña se ve poco cine en catalán.
Como llevo aquí casi ya tres años, lo primero es necesario advertir que aquí no existe, ni en pintura, ningún tipo de “conflicto lingüístico”, que, al parecer, sólo existe virtualmente en determinada prensa de Madrid, jaleada por diferentes representantes del complejo político-periodísitico que padecemos ;-D. Vivo en una comunidad donde el bilingüismo se lleva con absoluta normalidad. Y en capitales como Barcelona, con claro dominio del castellano en el ámbito público, por su gran población inmigrante y mucho turismo. (Añadiría, a fuer de ser justo, que la responsable última de esta normalidad es la tan denostada, fuera de Cataluña, “inmersión lingüística” en la escuela, que ha evitado la creación de guetos lingüísticos. Porque el idioma en peligro es el catalán, no lo olvidemos; el castellano goza de perfecta salud en todo el mundo, y también por aquí).
En este sentido, intentar que aquellas personas que deseen ver la película en su lengua materna (sea el catalán o el castellano) puedan tener las mismas oportunidades, es loable. Depende la prensa que uno lea, la iniciativa parte desde el apoyo, o, como la portada de El Mundo impreso, desde la imposición, donde se “amenaza con multas”. Lo mejor antes de criticar sería leer la propuesta, que se puede descargar aquí (en catalán, claro ;-D)
Normativa Europea
Hay un mar de fond en esta nueva ley. Y es que la normativa catalana, y en general toda la europea, se ha de adaptar a las normas internacionales de libre competencia. Siendo honrados, que aquí en Europa el cine sea una industria subvencionada se ve mal en USA, donde no suele haber dinero público, y el cine se considera un “producto”, una “mercancía” más.
Francía pudo incluir en los acuerdos del GATT la “excepción cultural”. Y es así que la única razón para subvencionar el cine es salvaguardar la propia cultura. Y el idioma en este caso, es cultura. La verdad es que la inmensa mayoría de los productores catalanes ven con recelo una ley que “obligue” a la versión original en catalán, pues se hace muy difícil su comercialización mas allá del Ebro o de los Pirineos. Aquí habría que hilar fino, y yo no soy el indicado; pero lo que sí es cierto es que, paradójicamente, la defensa de un idioma será una de las pocas razones que los tribunales europeos de la competencia permitirán subvencionar.
Red de salas públicas
La otra cosa que me chocó en la prensa fue la creación de una red pública de salas para fomentar el producto catalán. Puesto al habla con los responsables del organismo de la Generalitat, el ICIC, me aclararon que en realidad se trata de impulsar la distribución sobre la base de la red de salas privadas, no crear a priori ninguna red paralela. Siendo sinceros, sé que el ICIC ha intentado en más de una ocasión apoyar al sistema de salas catalán, a cambio de una mayor presencia del idioma propio en la distribución. Incluso hubo un proyecto para instalar caros sistemas digitales a coste cero. Y el Gremi de Exhibidores, por razones que no entiendo, refusó la propuesta.
El verdadero busilis
El meollo de la cuestión es que el cine made in Hollywood domina el 80% de los contenidos exhibidos y el 90% de la taquilla recaudada. Un auténtico expolio que no se basa tanto en la calidad de sus obras como en su manejo de las herramientas de marketing y posición de dominio en la distribución. Y desde su posición de dominio, parece que vale todo. La Generalitat hace años que subvenciona el doblaje de películas al catalán, pero aún así la presencia de copias en ese idioma es irrisorio. Las majors alegan que eso les obligaría luego a tirar copias en gallego, en eusquera o en bable… Pues sí, señores: si quieren sacar dinero del público español, qué menos que ofrecerle el etiquetado en su idioma, ¿no?
Visto desde este punto de vista, la iniciativa del ICIC debería ser apoyada por toda la profesión española. El doblaje fue en su tiempo la (burda) solución que encontraron los magnates de Hollywood para mantener el dominio del mercado en el paso del cine mudo al sonoro (para saber más, aquí). Por otro lado, ellos, en el mercado USA, niegan las mismas armas a las películas foráneas.
Si es que se lo ponemos fácil, muy fácil. Yo no estoy en contra ni a favor del doblaje (a veces sí, otras no, depende de la obra), pero me parece una gran idea que, ya que vivimos en un país con cuatro o cinco idiomas oficiales y algún que otro dialecto, exijamos a las productoras guiris (o seáse, las yanquis) que nos “etiqueten” los productos para todos. Si quieren considerar el cine como un “producto”, como una mercancía, pues qué menos que igualarlo con la lata de garbanzos del supermercado que ya puedo exijir etiquetada en vasco, en gallego o en lo que me dé la gana. Y si les cuesta dinero, pues que se fastidien…
Subtitulado
Con esa idea, el ICIC lo que realmente quiere fomentar es el subitulado…, y la distribución digital. La propuesta es poder ofrecer al espectador copias subtituladas en catalán y en castellano. Si hablamos de copias en 35mm, eso sale caro, pero si son copias digitales, sólo cuesta la traducción. Así pues, el cine podrá disponer en un sólo archivo la versión original, la doblada (en ambos idiomas) y todos los subtítulos que quiera.
Y más aún: ya que lo que se pretende es fomentar el cine catalán, español y europeo, el ICIC quiere poner a disposición de la red de salas privadas herramientas de proyección digital donde, dado que la mayor parte de estos contenidos no son distribuidos por las majors, no será obligatorio el uso de la normativa DCI y su carísimo coste inflado por las licencias y los royalties made in USA. ¡Se podrá hacer con sistemas más baratos de igual calidad! Y así, ni Texas Instruments ni Hollywood ni el escogido puñado de fabricantes licenciados para DCI se forrarán a costa nuestra.
Bueno para todos
Espero que nos demos cuenta todos del enorme alcance que esta medida pueda tener. Habrá que ver cómo se desarrolla el proyecto de ley, pero desde luego lo último que se me ocurriría criticar es la obligación del doblaje “dual” para las majors, cuando tal medida sólo puede ser beneficiosa para toda la industria nacional y europea.
salu2
Por si no se había dicho suficientemente, internet cambiará el modelo de la televisión.
Aquí en España, Antena 3 parece tomar nota (ver noticia). Lo que sucede, como siempre, es que los ejecutivos se equivocan al pensa que simplemente pasa por despedir personal. Siempre que sucede algo así, recuerdo la viñeta de Dilbert donde se hacía dos preguntas:
1) ¿qué sucede si en una empresa despiden a todos sus ingenieros o sus especialistas? Incluso si es el simple encargado del mantenimiento informática, la empresa se colapsa.
2)¿qué sucede si en la misma empresa echan a todos sus ejecutivos? Incluso a su director general… Nada, no suele pasar nada.
En definitiva, ¿quién es imprescindible en este negocio? ¿Los que hacen las cuentas (algo relativamente sencillo) o los que crean los contenidos?
salu2