Archive for Abril, 2009

Betty en acción - Parte I

Miércoles, Abril 29th, 2009

Después de habernos pasado tres días grabando con la Betty (mi Canon 5D2), junto a Nuria Campabadal, os hora de compartir la experiencia, por si a alguien le sirve.

(Por ahora no puedo poner imágenes concretas del “making of”, pues todavía se tiene que montar y tengo que coordinarlo con los de la productora y sus necesidades de promoción, pero creo que se puede empezar a hablar de algunos problemas, previstos e imprevistos, del rodaje. Más adelante, hablaré de la postproducción y del propio tema que interesa, que es del mismo hecho de ser un rodaje estereoscópico.)

bettyonroad.jpg

BETTY EN ACCIÓN: GRABANDO IMÁGENES

1.- Ópticas
Acompañando a la Betty nos llevamos (Nuria Campadevall y yo, que fuimos los encargados del making of) los siguientes juegos de objetivos:

  • - Canon 70-200 L f4,
  • - Canon 50mm f1,8,
  • - Canon 28-80 f3,5-4,5
  • - y un Tamrom 19.35 f3,5 para los angulares.

De todos ellos, el tercero quizás sea el más flojito, pero por su rango angular era el más versátil. Evidentemente, el primero, que es un L (la gama alta de Canon), es una joyita y nos proporcionó estupendos planos y fotografías. El segundo no es L, pero también es fantástico (a mi entender), muy útil en interiores sobre todo por su luminosidad. En cuanto al Tamron, resulta muy agradable poder contar con esas aberturas focales, impensables en las cámaras HD del segmento bajo. También espectacular en las fotografías.
Ninguno tenía estabilizador de imagen (IS), pero sería conveniente contar con ellos para este tipo de trabajos.
Además de estas ópticas, todas con enfoque automático, tengo una pequeña colección de ópticas manuales, antiguas. Son excelentes, pero no las usé por algo que ya preveía: enfocar en modo vídeo con la Betty es terriblemente dificultoso.

2.- Tarjetas y almacenamiento

Una cosa que preocupa es la velocidad de la tarjeta. Aquí se genera cierta confusión. El bitrate de los .mov es de unos 40 mbs (megabits por segundo), que no es muy alto para las CF modernas. Sucede, sin embargo, que algunas CF expresan la velocidad de grabación en MB (que son megaBytes) y alguna gente duda si en una tarjeta de 30 MBs se  puede grabar. De sobra, pues 30 MBs = 240 mbs. La tarjeta más lenta que llevamos era una CF Transcen x133, y grababa el vídeo sin ningún problema.

Hay que recordar que lo máximo que graba seguido en HD son 12 minutos = 4 GB (se debe, al parecer, a una limitación del formateo de las tarjetas CF, más que nada, que no permite archivos superiores a 4GB). Una tarjeta de 16 GB permite pues 48 minutos de HD.

Es evidente que conviene llevar un respaldo donde descargarlas. Al final, nos trajimos unos 170 GB de imágenes, el 90% vídeo.

3.- El problema del audio

Una de las primeras cosas que hay que señalar es que el sistema de audio de la 5D2 es prácticamente inútil. Es un micro mono, integrado en el cuerpo, que funciona totalmente en automático. Es posible adaptarla un micro externo, mediante una conexión mini-jack, pero si alimentación interna (phantom) pero sin posibilidad de monitorizar ni controlar la entrada de audio (vúmetros o algo similar).

Previamente a la grabación intentamos conectar varios micros que tenía la productora. El primero, un direccional de buena calidad para llevar en la percha, no fue posible por su necesidad de la alimentación phantom. El segundo era un micro de corbata, inalámbrico, que podía conectarse con un adaptador a mini-jack. Pero dado que el control de volumen es automático, nos dimos cuenta que era imposible sacar algo de calidad, pues se saturaba a volonté.
El sonido de Betty sólo sirve de referencia. Algunas tomas se pueden aprovechar (la calidad es PCM 48 Khz, que está bien), pero en general el viento o los propios sonidos de la cámara (autofocus, disparador, uno tocando botones o incluso respirando), la hacen prácticamente descartable.
Pensamos varias opciones. Adquirir un micro  externo como los que ya se venden, acoplables a la zapata del flash, no soluciona ni el problema del viento, ni el automatismo (sigue saturando), si bien minimiza los ruidos de la cámara. Otra opción es un sistema de grabación digital externo, con control de las entradas, al menos semiprofesional (como ésta Olympus). Sin embargo esto dificultaría la manejabilidad de la cámara, que la debe llevar un único operador. Así que, y dado que sólo el sonido de las entrevistas nos era imprescindible, optamos por llevarnos otra cámara HDV donde grabarlas.

También se grabaron algunos wildtrack para el montaje. En principio, la pieza a realizar era muy breve y con profusión de música en el montaje, más que sonido real. No preveíamos la posibilidad de mezclar las imágenes de la HDV (también Canon, por cierto) con las de Betty, por la diferencia de textura y de cadencia.

Seguro que no era la opción óptima (dos cámaras, una para sonido). Pero el reto era probar la eficiencia de Betty.

Este primer problema del sonido descartan a esta cámara para cualquier trabajo profesional tipo ENG. La calidad del vídeo es excelente, pero la falta de audio sólo la hacen recomendable para determinado tipo de trabajos.

4.- Soportes

Para evitar los problemas de “rolling shutter” de la cámara, que pueden provocar los efectos “gelatina” o “burbuja”, optamos por trabajar fundamentalmente sobre un trípode (no era muy bueno, por cierto…). Cuando esto no era posible y teníamos que llevar la cámara en mano, optamos siempre por focales cortas (todos los objetivos menos el 70-200).
Es evidente que las DSLR no están pensada para trabajo de cámara en mano. No obstante, ya hay soluciones de varios fabricante para ello (como Zacuto y Redrock). El inconveniente, claro, es el coste: más incluso que la propia Betty. Y por ahora nadie las alquila. Por esta razón, y para este trabajo, es evidente que también las obviamos y trabajamos “a pelo”. Si las tomas no son muy largas, como era el caso, se aguanta: pero si es preciso sostener a Betty durante más de tres o cuatro minutos, la cosa se hace casi imposible.
¿Conclusión? Betty siempre con trípode.

5.- Visionado

Otra de las severas limitaciones de Betty es el visionado de las tomas. El pequeño monitor LCD es bastante fiable en encuadre e incluso contraste, pero es muy incómodo en determinadas posiciones (como poner la cámara en tierra, por ejemplo).
Sufre además los inconvenientes de los reflejos y del exceso de luz exterior. En ocasiones casi no se veía nada, debido al potente sol que nos iluminaba el rodaje (alternándose con lluvia, también hay que decirlo, ¡viva la primavera!).
Los fabricantes ofrecen soluciones sencillas, como un parasol o algunas más sofisticadas, como ésta otra vez de Zacuto, que tiene buena pinta pero que desconozco en absoluto. Además, el precio echa para atrás, una vez más: un 20% de lo que cuesta la propia Betty.
Hay que tener en cuenta que, en modo vídeo, el LCD es único sistema de monitorizado de la imagen, pues el espejo se levanta y por el visor tradicional no se ve nada.
A estos problemas se añade también el inconveniente de una pantalla tan pequeña, donde no se aprecia casi ningún defecto. En particular, dos de ellos importantes: el foco y los “pelos”.

6.- Vuelve el “pelo”

Una de las cosas que hay que tener en cuenta de estas cámaras con respecto a las HD de gama baja es que permite el cambio de objetivos, que es una grandísima ventaja. Pero tiene el inconveniente de permitir la entrada de polvo y otras partículas (lo que se conoce como “pelo”) a cada cambio de objetivo.

Vídeo 1

En este vídeo se aprecia cómo las motas de polvo pasan de un plano a otro. Pulsar la opción HD para verlo mejor. 

Lo peor del caso es que en el monitor de la cámara NO SE APRECIA en la mayor parte de los casos.
Es un problema importante, que tiene soluciones peliagudas:

  • - Una sería usar una única óptica. Por ejemplo, la que anunció Canon el último 1 de abril: un 16-300 mm f 1,8 L a 500 euros… (es broma, claro: el 1 de abril es como el día de los inocentes en el mundo anglosajón). En realidad, no hay un único objetivo que pueda ofrecer tal rango dinámico de calidad en una Full Frame. Si queremos calidad, tendremos que contar con dos o tres objetivos zooms, o bien con una buena colección de ópticas fijas.
  • - Otra opción será optar por un protocolo muy profesional: limpiar el sensor a cada cambio de objetivo, como hacen los ayudantes de cámara de toda la vida. Esto evidentemente no es posible una vez más en un trabajo tipo ENG: no hay tiempo, no es práctico. Además, tengo dudas si los “agresivos” sistemas que usan los ayudantes (chorro de aire comprimido y cepillo suave) son aconsejables para la DSLR. Yo limpio la cámara con algodoncillos o pequeñas espátulas y líquidos recomendados (al parecer, sufre el cobertor del sensor con determinados compuestos). Y eso es evidente que hay que hacerlo con calma y en una habitación libre de viento y polvo.
  • - Usar dos cuerpos. Esta es la solución más práctica que se me ocurre, al igual que hacen los fotógrafos profesionales, cada uno de ellos con objetivos de rangos focales distinto. Ni que decir tiene que el coste, evidentemente, se dispara. Poco práctico, una vez más.Con todo, una ventaja de la 5D2 es su sistema de limpieza automática. Funciona, no perfectamente, pero sí he comprobado (¡menos mal!) que termina deshaciéndose de los “pelos” más visibles. Apagar y encender la cámara más a menudo es una buena práctica.

En último caso, claro está, siempre está el socorrido método de eliminar el pelo en la pospo. No es tan sencillo como en la fotografía fija, pero se puede hacer con plugins especiales o con algún que otro truco y algo más que paciencia…

7.- EL Enfoque

El último punto negativo de Betty está en su enfoque: es terriblemente crítico y está mal solucionado. Hay que recordar que dado el tamaño del sensor, Full Frame (36×24 mm), la profundidad de campo es sensiblemente menor que en HD (2/3”, 9×6,5mm) e incluso que en cine (Super35mm, 24×18mm), por lo que en cuanto uno se descuida está todo rozado o directamente desenfocado. Y no siempre se puede cerrar diafragma para ampliar un poco la profundidad de campo.

Vídeo 2


VÍDEO 2

Se aprecia que al apretar el autofocus, el plano se pierde para el montaje

Esta característica, ya conocida, es la que nos hizo optar por llevar ópticas AF. Hay cuatro opciones para enfocar en modo vídeo.

  • - Manual. No es recomendable pues el monitor LCD no es fiable 100%. Puede parecer a foco, pero estar rozado.
  • -Usar el autofocus (AF). Es la más fiable, pero es lenta en modo vídeo y no funciona del todo bien en condiciones de baja luminosidad o contraste. Tiene el inconveniente añadido de que al presionar el botón para hacer un AF, la apertura se abre automáticamente, destrozando el plano. Es otro de los inconvenientes del trabajo en modo automático del vídeo, una razón más para quejarse a Canon.
  • - La tercera opciónes usar la ampliación electrónica  x5 y x10 de la pantalla LCD. Es también muy fiable, pero sólo si tiene buena visión y si usas trípode. Cámara en mano no se puede usar la ampliación a no ser que uno tenga pulso de cirujano.
  • - La cuarta opción es enfocar previamente con el visor reflex, usando el AF o con un visor tradicional de pantalla partida, y posteriormente pasar a modo vídeo.Probamos las cuatro opciones y cada una tiene sus ventajas e inconvenientes.

Ninguna de ellas claramente práctica al 100% ni en todas las ocasiones. El enfoque manual sería el más práctico, pues no destroza el plano tanto como el AF, pero nunca puede estar seguro de que el “bicho” está enfocado. Y si el bicho se mueve, y no tienes foquista ni has tomado marcas, estás en un lío debido a la poca profundidad de campo comentada.
La opción de ampliación digital (x5 y x10) sería útil si se pudiera usar mientras se graba, pero sólo se puede hacer antes de pulsar el REC, por lo que su combinación con el foco manual es imposible en plena grabación.
Señalar también que las ópticas de fotografía en general no tienen una escala de enfoques tan precisas como las de cine. E incluso algunas tienen anillo de enfoque sinfín (como la óptica L que llevamos), que complica aún más las cosas.

Este aspecto del foco es, junto al audio, el otro gran inconveniente encontrado. Betty no es nada práctica, una vez más, para un trabajo ENG. Para trabajar a gusto con ella hay que llevar un follow focus y un foquista.

Imprescindible, claro, en el mundo cinematográfico, pero impracticable en el reporterismo ENG.

En este sentio, Nuria me comenta que para ella la mejor opción es trabajar con foco manual. Si se lleva un zoom, no es muy diferente del trabajo en un su HDV, por ejemplo, con un LCD que tampoco es gran cosa: cerramos focal, enfocamos y abrimos para encuadrar. Advierte, eso sí, que la profundidad de campo es mínima, de centímetros, en ocasiones, por lo que opina igual que yo: no es una cámara para el “reporterismo”

8.- Exposición

Otro de los problemas que destaca Nuria (además de la escasa ergonomía que todos sabemos) es el tema de la exposición. Estar “engañando” a la cámara para selecciona una determinada apertura / exposición hace perder tiempo. Se puede fijar la exposición antes o después de empezar a grabar, pero sólo se puede “desfijar” mientras se graba; más perdida de tiempo (y de material grabado).  Para ella, es una verdadera pena dada la gran calidad de las imágenes. (Nuria me comentaba medio en broma que al ver luego las imágenes de su HDV casi le parecía desenfocadas, sin definición…)

En cuanto a la exposición, y al no llevar objetivos con anillo de diafragmas, mi conclusión es que lo mejor es que la Betty calcule cuál es la mejor y luego fijarla con el botón de asterisco, sin tocar la compesación de exposición. ¿Por qué? Porque mi experiencia me dice que la cámara evita por lo general que nada se queme con este método, así que no nos encontraremos con problemas de clips “clipeados” en las altas. Sin analizar en profundidad las imágenes, sí observo que vienen por lo general muy bien contrastadas, con sus altas y sus negros (fantásticos negros, densos y sin ruido) en su sitio.

Otro asunto sería si siempre calcula bien la exposición. No. A veces, como pasa con la fotografía, se equivoca un tanto. Para casos así está el histograma que se puede consultar desde el LCD, muy útil.

9.- Conclusiones del rodaje.

Por ahora, Betty no es nada recomendable para grabaciones tipo ENG.

A pesar de sus muchas ventajas de imagen, con la posibilidad de obtener grandes resultados, el audio es prácticamente inutilizable. Es preciso contar con algún sistema de grabación de audio externo, con todo lo que ello implica. Es incómoda de usar, casi obliga a usar un trípode o algún sistema con estabilizador (las ópticas IS podían ser una solución, pero son caras) y hay que tener cuidado con el “pelo” a la hora de cambiar de objetivo.

Esto parece malo, pero tiene su lado bueno: a ver si se entera el señor Grijelmo y otros ejecutivos de su especie que tomar fotos, grabar imágenes, captar sonido y redactar textos son cuatro oficios distintos, que no los puede hacer bien una sola persona. En ese sentido, que se estén tranquilos todos los fotógrafos profesionales que pensaban que iban a cobrar lo mismo por el doble de trabajo “gracias” a Betty: no, esta cámara no sirve profesionalmente como ENG.

Dejado claro este punto, creo que no tengo que hacer notar que ninguno de estos inconvenientes la imposibilitan para video clips, documentales de naturaleza o rodajes de cine independientes, como éste que ya se está proponiendo, “Searching for Sonny“  y que quieren rodar con una hermana de Betty.

Un ejemplo sería un videoclip que ya se ha hecho bastante conocido

Vídeo 3

Este fue uno de los primeros trabajos profesionales realizados con la Canon 5D2

Y, como postre, un pequeño vídeo con imágenes SIN ETALONAR (cuando las etalone, hablaré del tema)

 Vídeo 3

 Imágenes a los que sólo he aplicado una ligera igualación de contrastes; se aprecian los pelos de la imagen; algunos saltos en las panarómicas se debe al trípode, que era muy malo; en cualquier caso, los planos generales y de “paisaje” no son los mejores para apreciar las bondades de la imagen de Betty. Y aún así, me gustan, claro. El vídeo tenía música, pero al parecer Youtube no me la ha autorizado, vaya…

Salu2

DCI: ¿Batalla ganada o perdida?

Lunes, Abril 27th, 2009

Bueno, creo que ya se puede decir alto y claro: la propuesta DCI se perfila claramente como la ganadora de la batalla de estándares para la proyección digital en salas de cine. En Europa, en América y en casi todo el mundo. Las majors parece que se han salido con la suya, con un sistema obsoleto, poco flexible, caro y lleno de licencias y ataduras extrañas.  Pero a su favor diremos que, por lo menos, ya tenemos estándar, lo cual no está del todo mal.

Apoyado por el boom de la estereoscopía 3D y lo bien que está funcionando, las grandes cadenas de exhibición de Europa han apostado por el DCI, bien solos o en companía de alguna Tercera Parte (Arts Allians, XDC, etc..), con o sin Virtual Print Fee. En España, grandes cadenas directamente pasan del VPF y compran ellos los equipos. Para competir con el resto de exhibidores, más que nada. Esto perjudicará claramente a las pequeñas salas que siguen siendo incapaces de pagar esas barbaridades. El circuito de Arte y Ensayo (cine independiente y alternativo) también se ha quedado descolocado, pues para ellos el DCI es también un sobrecoste poco amortizable. Si alguien no lo remedia, estos dos segmentos serán los grandes perjudicados.

¿Se podía haber hecho algo, una solución basada en estándares internacionales muy reconocidos como el mpeg4? Sí, seguro. Pero ya que no se ha hecho, ¿merece la pena lamentarse? Al menos, tenemos un estándar.

A todo esto se une el anuncio del hombre de moda en el audiovisual, Jaume Roures. Parece que se confirma su gran victoria sobre el grupo  Prisa y tendremos fútbol (y otros deportes) en pago por TDT a partir de agosto (y de paso todo el mundo se comprará un nuevo decodificador, interactivo y en HD, lo que no estará nada mal para implantar de una vez el HD en nuestro país). Pero Ruores también está contento de lo bien que están funcionando sus pruebas de emisión de ese mismo fútbol en salas de cine. Ópera, conciertos, Fórmula 1, toros y ahora fútbol competirán por espacio en las pantallas de salas. Y la conclusión es fácil, no nos engañemos: menos sitio para los indies y el cine no comercial.

Así pues, la digitilización de las salas, que camina por fin a buen ritmo (quizás 250 salas a final de año en España) tendrá como paradoja un muy difícil camino para el cine indepiente. Pasamos de la esperanza al infierno… ¿Hay remedio?

salu2

Betty y Bigas se lo montan ¡en 3D!

Viernes, Abril 17th, 2009

Ayer se pusieron en marcha los primeros pasos de “Segon Origen”, una de las producciones catalanas del próximo 2010. Basada en la novela “El Mecanoscrito del Segundo Origen”, uno de los éxitos de la literatura catalana del pasado siglo, está producida por Carles Porta / Antártida, y dirigida por Bigas Luna. Entre ayer y mañana viernes se rueda un “teaser” de lujo, estereoscópico, que será presentado en el próximo festival de Cannes, donde la producción irá a pelearse los cuartos con los grandes.

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Bigas Luna y Carles Porta delante del grip diseñado por Lapospo para rodajes estereoscópicos.

Tania Ballò, mi mujer, es además la directora de producción de Antártida, así que nada más enterarme le pedí acudir de curioso para chafardear. Como no le gustan los vagos, me dijo que si quería ir tenía que hacer el making of del teaser, y yo sólo puse una condición: hacerlo con Betty. A ver qué tal.

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Mi pequeña Betty enfrentada a Red One por pares. El teaser se está rodando con cuatro unidades de la cámara de Jannard.

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Albert Pascual, el Director de Foto, a punto de rodar el primer plano del teaser. Sí, eso que se ve ahí, es la cámara.

Así que aquí estamos Betty, Bigas y yo haciendo migas cerca de Lleida, en la Laguna de Ivars-Vilasana. Iré contando más sobre el asunto a medida que vuelva a un horario normal.

Más sobre “Segon Origen”, claro, pero también sobre Betty y sus cositas a la hora de planteare una grabación.

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Espectacular Betty

Martes, Abril 14th, 2009

La técnica del TimeLapse puede dar ejemplos impresionantes como éste, que gracias a ser realizado con Betty se intercalan con imágenes de vídeo en tiempo real. 

Timescapes Timelapse: Learning to Fly from Tom @ Timescapes on Vimeo.

Ministra, ¿qué hay de lo mío?

Miércoles, Abril 8th, 2009

Siempre que nombran a alguien presidente, ministro o jefe de lo que sea, mando urgente el mismo telegrama.

“Felicidades ministra. STOP. ¿Qué hay de lo mio? STOP. Un abrazo”.

Así que ahora me dedicaré a pensar qué posible relación me une a la nueva ministra de Cultura, que es de mi ramo, el del cine. Según dicen, sólo siete personas nos separan de cualquier otra en este planeta, así que no tardaré mucho. Por si cae algo.

La nueva ministra de Cultura

(Ángeles González Sinde, guionista y directora, presidenta de la Academia de Cine y desde ayer ministra de Cultura)

En cualquier caso, y si la nueva ministra no quiere darme nada, desagradecida ella, dejaré algunos apuntes que podría hacer por el cine.

1.- Acentuar la digitalización de las salas. Pero con un modelo claro y beneficioso para todos los sectores: productores, distribuidores, exhibidores y público.

2.- Acabar con la mayor lacra del cine español, que es la compra fraudulenta de taquilla para cobrar subvenciones.

3.- Acabar con la otra lacra, la de la piratería. (*)

Y no hay 4. Fíjense que sólo pongo esas dos cositas pero ya les adelanto que estas tres únicas medidas revolverían hasta tal punto el fangoso barro en el que no movemos (”un charco de zombies”, que me dijo alguien),  que el cine  podría volver a ser una industria rentable y todo. Le auguro un 30% de taquilla, fijo.

En cualquier caso, suerte y al toro. Seguiremos atentos desde la barrera, que es de donde mejor se torea, je, je…

(*) Añadido tras el acertado comentario de Santiago. Me parece inconcebible los ataques de autodenominadas “asociaciones de internautas” (internautas somos todos) a una ministra recién nombrada. Soy apolítico, me da igual de un lado que de otro mientras lo hagan bien, pero hay que dar margen. Por otro lado, la defensa de la piratería que se hace desde algunos foros es insultante. Confunden educación o libertad de expresión con industria cultural y del espectáculo, que son cosas totalmente distintas. Sé que me lloverán palos, pero…

Da miedo

Martes, Abril 7th, 2009

Leer estas noticias produce una sensación de horror. Siendo EFE una de las cuatro o cinco agencias de noticias más grandes del planeta (UPI, Reuters, France Press…), asusta pensar que a sus ejecutivos les haya dado un calentón de sustancias psicotrópicas.

Noticas a kilo

Como leí hace poco en un foro,  “si pagas con cacahuetes, contratarás monos”.

O a lo mejor el que se ha tomado un tripi soy yo, y el mundo laboral me ha sobrepasado por debajo sin enterarme… A lo mejor lo que tendría que hacer es decirle a Estefanía, que es la chica que viene a ayudarnos con la casa un día a la semana, que a partir de ahora se acabó la tontería. Primero, que cobra un 30% más que un periodista por acudir a una rueda de prensa (o incluso más de un 30%, si la rueda de prensa es larga). Así que desde ya le rebajo el suelo. Luego le exigiré no sólo un título académico (¡por supuesto!, por ese sueldo, ¡qué menos!), sino que a partir de ahora sea ella quien ponga los instrumentos de su trabajo: paños, limpiacristales, bayeta, escoba, la plancha y hasta el aspirador. Y si se me pone farrruca, le diré que ha entrado en la libre competencia, y que ya no tengo ningún compromiso con ella, sino que limpiará mi casa el primero que llegue…

Que se ande con ojo, porque ahora habrá muchos licenciados en Ciencias de la Información al quite.

Recursos Humanos

(Esta foto es más que significativa de como anda el mundo laboral. Forma parte de una campaña de una empresa de trabajo temporal. La pregunta es:¿por qué los empleados deben sonreir cuando les ponen boca abajo? La respuesta: porque no podrían si les ponen boca arriba….)

El Cine es como una caja de bombones…

Domingo, Abril 5th, 2009

      bombones.jpg

El cine es definitivamente un negocio muy raro. Para muestra, cuatro botones:

Uno 

Económicamente, y al contrario que la mayoría de los negocios, que buscan la capitalización, el cine es una industria basada en la descapitalización.

El asunto cinematográfico trata básicamente de, a partir de un ejemplar fotocopiado y encuadernado de un guión, cuyo coste material de fabricación son unos cinco euros, conseguir entre dos y ciento veinte millones de euros (una super producción norteamericana), que se gastarán posteriormente en una orgía sangrante de gasto para obtener cinco o seis rollo de negativo cuyo coste material de fabricación estará entorno a los 3.000 euros.

El resto del dinero se ha evaporado por el camino en sueldos, alquileres, decorados que se destruyen al terminar, gastos generales, publicidad y material fungible. No queda nada, ni siquiera un lápiz (bueno, un lápiz sí, pero dura varios rodajes).  Si quisiera montar una fábrica de zapatos, y aún en el caso de que saliera mal, al cabo de un par de años (lo que cuesta “montar” un largometraje de media) tendría todavía el capital mobiliario e inmobilario, en forma de maquinaria, el local, las materias primas almacenadas o el stock de mercadería sin vender. Pero en el mundo del cine sólo queda eso, tres mil metros de negativo revelado metido en cinco latas y una Betacam Digital o, más recientemente, una cinta HD o un disco duro con el máster digital y el sonido.

En ese momento, además, el “valor” real de ese material es muy diferente de su “coste”. Si la obra es buena, si tiene el interés y/o la calidad suficiente para que al público le atraiga, los tres mil metros de negativo pueden tener un valor enorme, superior en varias veces a su coste de producción. Los dos millones o los veinte contenidos en esas latas pueden generar un negocio entre ocho u ochocientos millones de euros (volumen de negocio estimado generado por un largometraje de la saga Star Wars). Pero si la obra carece de interés  (es simplemente “interesante” en la jerga del gremio, je, je), esos tres mil metros no tendrán ningún valor, incluso será un coste mantenerlo en condiciones para que no se pudra.

Por otra parte, estadísitcamente sólo 1 de cada 10 películas logra ser un exitazo o blockbuster. Dos o tres más generan benefcios, y el resto, sobre el 60%, generan pérdidas. Independientemente de su calidad.

Dos

Otra característica importante del negocio del cine (y del espectáculo en general, de eso que se llama el choubisnes) es que es un negocio de “expectativas”, no de realidades. Contra toda lógica sensata, tiene mucho más valor el hatillo de folios de cinco euros que llamamos guión, apenas un esbozo literario de lo que será luego imagen y sonido, que la obra ya terminada en las latas o en el disco duro. Es mucho más fácil “vender” el ligero esbozo que la obra ya terminada. Independientemente de la calidad.

O lo que es lo mismo, el dinero para su financiación y amortización se consigue mejor sobre el papel que sobra la película, a pesar de que de el mejor guión del mundo puede salir una gran mamarracahada y que una obra ya terminada puede ser juzgada sin problemas. Si ya has terminado el largometraje y no lo tienes previamente financiado y asegurada su distribución, lo más normal es que te lo comas sin patatas. (No sé si lo he dicho, independientemente de su calidad).

Tres

El tercer punto raro es que si bien aquí se vive supuestamente del público, el productor o director no debe seducirle a él, sino a los intermediarios del mercado. Si uno es un “grande” americano debe convencer a los ejecutivos de las majors, generalmente gente con formación económica pero que no saben mucho de “arte”, sólo de números. Y éstos, además, suelen depender de otros ejecutivos, los financieros de las bolsas internacionales. Un gran artista, creador y productor como Coppola, por ejemplo, que además ha sabido conectar en taquilla como pocos, puede quedarse fuera del negocio simplemente porque los ejecutivos recién salidos de alguna escuela de negocios no confíen en él. Esto nos lleva a pensar que si desprecian a Coppola, que tanto dinero llevó a sus bolsillos, qué harán con los demás estos “chicos listos”. (Y también nos da pensar, sobretodo con la enorme crisis que padecemos gracias a esos “chicos listos”, qué coño enseñan en esas escuelas de negocios, además de saber cómo birlarles el dinero a lo demás).

Si hablamos de creadores europeos y de otras partes del planeta, los intermediarios no son estos ejecutivos, ya que aquí no existe el concepto de major, sino otros generalmente asociados a la burocracia y/o la política. Son los que deciden en los organismos públicos que subvencionan el “arte” cinematográfico y los responsables de cadenas de televisión, que son además en muchas ocasiones igualmente públicas. Es a ellos y no al público a quien tiene que seducir el productor o director europeo, y esta es una (no la única) de las razones por las que generalmente estas obras no interesan al público, pues estos intermediarios, además, no suelen ir nunca al cine. Ni pagan taquilla ni siempre saben de cine.

Cuatro

Y por último, y es algo que resulta asombrosamente desconocido para tantos y tantos que se dedican o se quieren dedicar a ello, el complejo negocio del cine se basa en gastarse aproximadamente la mitad del presupuesto, o más, si se puede, en la promoción y la publicidad. Como los bombones, el cine se vende por la caja, porque nadie paga por un bombón que ya se ha comido.  Y sin una buena caja, mejor no gastes tu dinero en fabricar bombones, por muy buen pastelero que seas.

Salu2