Sigo con pasión las consecuencias del terrible vídeo que inserté en el anterior post. ¿Servirá de algo la denuncia de este bravo hombre que no temió a la muerte, ni exigió venganza ni justicia?
Como persona del medio audiovisual se me ocurren, también, muchas reflexiones:
1.- Poco a poco el número de visionados en Youtube crece, sin embargo no tan rápidadmente como esperaba. Ayer había cerca de 30.000 visitas al vídeo más visto, y hoy superan las 90.000. Una noticia “vírica” se supone de mayor virulencia. (no obstante, hay varios videos colgados, el número de visitas es mayor).
2.- La respuesta es internacional. Youtube está plagado de comentarios de otros países hermanos (al menos en idioma), mostrando solidaridad. ¿Puede que el hecho de ser una noticia en castellano influya en un menor difusión? Esta mañane busqué una versión con subtitulado en inglés. Se colgó hace unas horas, pero ahora tiene ya más de 70.000 visitas. La propagación es evidentemente más rápida
3.- Esta versión subtitulada resulta desagradable por el mal gusto que han tenido sus autores, un periódico, de colocar su logotipo en la imagen, apropiándose de unas imágenes que no le pertenecen para promocionarse. ¿No se quejan tanto los medios tradicionales de este tipo de actos? ¿Con qué derecho? ¡Con qué mal gusto!
4.- Esta mañana busqué respuesta en los informativos matinales de televisión (los único que suele ver, mientras desayuno). En Antena 3 dieron la noticia, un suelto de apenas un minuto o poco más. Una frase del vídeo, una explicación del reportero y la respuesta del acusado, el presidente Colom. No se defiende, sólo niega su implicación, y entiende que hay una conjura contra la “institucionalidad” guatemalteca. Malo, cuando sería tan sencillo expresar pena y horror, como todo el mundo. Se siente atacado, y sin argumento dice que no se le ataca a él, sino a la institución que representa, y sonríe diciendo que gracias a Dios tiene la conciencia tranquila. Desagradable, muy desagradable y poco honesto. En uno de sus magníficos libros, el psiquiatra Oliver Sacks contaba el caso de un interno con una disfuncionalidad cerebral que le impedía (si no recuerdo mal, cito de memoria) entender el sentido las palabras; pero sin embargo conservaba, agudizado, la lectura gestual, de todo aquello que consideramos “comunicación no verbal”. Contaba Sacks que un día lo encontró viendo un discurso de Reagan en la televisión, y no paraba de reírse. Se acercó a preguntarle y el interno le dijo que no entendía nada de lo que decía aquel hombre (debido a su enfermedad, está claro), pero que se reía porque veía que no hacía más que mentir… ¿Cómo podríamos recuperar los humanos “normales” la habilidad de descubrir quién nos miente o no con un simple vistazo?
5.- El escritor Javier Marías escribió un artículo sobre algunas noticias que no son tales, sino que sólo tiene una imagen o un video brutal que mostrar. Ponía el caso de un secuestro en una remota cárcel brasileña donde los amotinados se dedicaron a cortar las cabezas de algunos presos y mostrarlos a las cámaras. Argumentaba con razón Marías que, sin esas imágenes, nunca se hubiera hablado del tema en ningún telediario del mundo. Recientemente ha pasado con varios vídeos de agresiones y asesinatos en el metro: se nos ha repetido hasta la saciedad en TODAS las televisiones locales y nacionales hechos lamentables que en otro caso no hubieran pasado del suelto en algún periódico, y no en todos. Pero las televisiones actuales se lucran repitiendo imágenes truculentas que, siendo claros, no tienen mayor valor informativo, no aportan nada nuevo para entender el hecho, sólo el morbo. ¿Sucede que el vídeo de Rosenberg no es nada truculento: un hombre sentado delante de un micrófono con un fondo neutro? ¿Por eso no se ha repetido hasta la saciedad? Si el video mostrara el momento en que este hombre es acribillado, seguro que sería la noticia de cabecera de todos los telediarios.
6.- El Formato y la duración también son importantes. El vídeo, dividido en tres partes, dura unos 18 minutos. Yo recomiendo verlo entero. Creo que no volveré a hablar mal de un abogado, al menos durante un tiempo. No deja duda de la entereza del hombre, de su impotencia y de su valor; sin querer ser un héroe, sin despreciar la vida, sin buscar venganza, sino justicia. Sin embargo, la tercera parte del vídeo (la que de alguna manera es la más emotiva, sin caer en el sentimentalismo), es la menos vista. ¿No tiene paciencia la gente? ¿Es internet superficial por naturaleza? El Formato es ahora mismo el Mensaje. Por ejemplo, ningún telediario del mundo pondrá nunca todo este documento en su totalidad: no tiene el formato y la duración necesaria (un minuto, dos, máximo tres). Sólo gracias a Internet se puede acceder a la totalidad del documento, sin intermediarios, sin valoraciones de terceros. Otra gran limitación de los Media tradicionales.
7.- Por otra parte, el documento en sí sólo se valida si antes estos Media tradicionales nos aseguran que el video es cierto, que el hombre fue asesinado y no es un montaje o un truco publicitario. Fue lo primero que busqué: la confirmación en un medio solvnete, reconocido. Internet tiene potencia, no tiene ataduras ni intermediarios, pero todavía no ha conseguido la manera de asegurar la credibilidad informativa de lo que muestra.
8.- Poco después del vídeo, alguien ya aprovechó para realizar una convocatoria de repulsa. También en vídeo, también en Youtube. Ahora la busco y no la encuentro. Youtube huye / censura los temas políticos. ¿Lo ha retirado? ¿Es preciso un Youtube social y político?
Queda por ver, como digo, qué reacción tendrá en la ciudadanía. ¿Como puede contribuir la información libre de internet en la sociedad real? Habrá que seguir atentos.