Don’t be evil, mr. Google!
En uno de mis últimos mensajes antes de irme de vacaciones, al parecer, había un ¿virus? o algo así no sé si en un link o en una foto que tomé de otro blog. Nada grave, supongo, pues nadie se quejó.
Eso sí: mi página (no sólo el blog, sino la web entera) fue semibloqueada por algunos navegadores a instancia de Google. Al entrar, aparecía inevitablemente este mensajito:
Reiteradamente, a pesar de que ignoraba la advertencia, me salía una y otra vez, imposibilitándome a mí mismo acceder a mis páginas de administrador… Increíble.
Bueno, no sé si era necesario. Revisé todos los archivos, también lo hizo quien diseñó la web y al final borré toda la entrada. Aún así, el mensaje apareció durante semanas. Póngase ustes en contacto con una “megaempresa” para que les arregle un desaguisado y sabrá lo que es el asunto.
Lo sucedido me lleva a preguntarme una serie de cuestiones sobre el mundo virtual:
- ¿Con qué derecho una empresa privada puede “bloquear” una web?
- Si es así, cosa que dudo, ¿con qué criterios?
- ¿Se le puede pedir indemnizaciones si se equivoca?
- Si es así, ¿en qué jurisdicción?
- En definitiva: ¿quién nos defiende?
El hecho es que Google se inventó una ley, una sanción, la aplicó y no dejó espacio al recurso ni mucho menos a la compensación. Nunca me llegó a mí, el administrador, una advertencia previa, ni se me dijo cómo actuar. Directamente, el mensajito bloqueba el acceso una y otra vez… ¿Le hemos dado autoridad soberana a Google para hacer eso? Yo no lo recuerdo.
Entendamos que Google (Don’t be evil, ¿recuerdan?) actuara de buena fe… Pero todo suena a que es un automatismo, una máquina, quien decidió el asunto. Y una máquina quien lo resolvió. ¿Los nuevos jueces de la red no serán humanos?
Y ahora, claro, la última pregunta:
- ¿Qué pasa si un día Google, u otra empresa, empieza a actuar de mala fe?
Salu2
